
___Cuando una amistad deja de serlo, se rompe un hilo invisible que te une a algo maravilloso. Siempre he considerado la amistad como el valor más alto en mi vida. Tanto me he dado a ella, que cada desilusión ha hecho mella en mi corazón, causando de manera imborrable, un daño fatal. Ahora estoy pasando por uno de esos momentos en los que siento que un pedacito de mi alma se resquebraja irremediablemente.
___Alguien en quien había depositado mi confianza, me ha dado un duro golpe (después de otros muchos) y sé que en mi mano está la posibilidad de asestar el golpe final. Me resisto a darlo, pero mi integridad está en juego.
___Los primeros pasos ya están dados, pero eso no quiere decir que no duelan. Ahora sé que los que me quedan por dar, serán mil veces más dolorosos. Y al final, lo que queda, es la pérdida de algo que siempre consideré valioso.
___Quisiera sacar de todo ésto la moraleja de "quien no te merece, no merece que sufras por él/ella", pero habrá de pasar más tiempo para verlo así. Por el momento, siento un gran vacío en mi interior, que no consigo llenar por más que lo intento. ¿Quién me mandará a mí ser tan sensible?
