___Aún recuerdo lo increíble que fue el día en que compré este enano. Bueno, en realidad, me lo regaló un amigo que venía conmigo camino de Ávila. ___Justo cuando íbamos a meterlo en el coche, una llamada de teléfono, me advirtió que aquel día, aquel lugar y aquel enano de piedra, serían recordados para siempre, con el mayor de los cariños. Acababa de aprobar una oposición y la vida se abría ante mis ojos como nunca antes lo había hecho. Gracias a aquella llamada de teléfono, fui la segunda persona en enterarme.
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